
Muchas personas que experimentan ansiedad intensa o trastorno obsesivo compulsivo (TOC), se suelen preguntar: “¿y si me estoy volviendo loco?”, ‘’¿estaré perdiendo la cordura?’’.
Este miedo lleva a que algunas personas sientan que están perdiendo el control de sus pensamientos, dudan de la realidad que los rodea o consideran que su mente funciona de forma distinta; lo cual genera gran malestar emocional. Por ello, empiezan a evaluar constantemente su estado mental, tratando de identificar señales de alerta que confirmen esas preocupaciones.
Pese a que ésta experiencia puede ser muy angustiante, por lo general, no indica que la persona esté perdiendo la razón o que se ‘’vaya a volver loca’’. Más bien, suele indicar que puede estar presentando obsesiones propias del TOC, ansiedad intensa y estados de despersonalización y de desrealización.
¿Qué es el miedo a volverse loco en la ansiedad y el TOC?
El miedo a volverse loco es una preocupación intensa y constante sobre la posibilidad de perder el control de nuestros pensamientos o acciones, desconectarse de la realidad o desarrollar un trastorno mental grave. En personas con ansiedad intensa o TOC, este temor puede llevar a que la mente relacione ciertos pensamientos, emociones o sensaciones con que uno esté perdiendo la razón.
¿Es normal sentir que estoy perdiendo la razón cuando tengo ansiedad?
Sí. En ciertos casos esto puede suceder, sobre todo, cuando uno tiene ansiedad generalizada o TOC ya que al estar constantemente en un estado de alerta, pueden aparecer síntomas como mareos, sensación de desconexión con el entorno, dudas sobre lo que se está viviendo con una sensación de que no es real, confusión mental, etc. Como éstas experiencias no suelen ser las que comúnmente se experimentan en el día a día, uno comienza a pensar que está perdiendo la razón, cuando en realidad pueden ser síntomas de ansiedad intensos que están siendo difíciles de manejar.
¿Por qué aparece el miedo a perder la cordura?
Cuando uno siente ansiedad está muy hipervigilante, muy pendiente de los posibles riesgos o amenazas futuras que puede haber; ya sean amenazas externas, que lleva a que uno se preocupe por cosas graves que puedan suceder a su alrededor; o amenazas internas, que pueden llevar a que uno se preocupe por los propios pensamientos al punto de percibirlos como un peligro.
El papel de los pensamientos intrusivos
Los pensamientos intrusivos son ideas, imágenes mentales o impulsos que aparecen de manera automática y sin que uno lo quiera y que suelen producir gran preocupación cada vez que vienen a la mente. Algunos ejemplos son:
- “¿Y si pierdo el control de mí mismo?”
- ¿Y si termino haciendo lo que estoy pensando y me salgo de control?
- “¿Y si hago algo que no deseo hacer?”
- “¿Y si me estoy volviendo loco?”
Aunque éstos pensamientos pueden ser muy repetitivos y se sienten muy reales, no reflejan lo que uno realmente quisiera hacer ni pueden determinar lo que realmente ocurrirá. Suelen aparecer porque uno está muy hipervigilante e intenta anticiparse a posibles peligros.
El problema surge cuando uno considera estos pensamientos como una prueba fehaciente de que está perdiendo la razón y que por tal motivo, debe resolverlos a la brevedad posible para no perder el control.
¿Por qué mi mente analiza constantemente si estoy loco?
Porque cuando uno siente una ansiedad muy intensa, trata de encontrar respuestas inmediatas y quiere mantener el control de la situación lo más rápido que puede, para obtener seguridad total sobre lo que le está ocurriendo. Por ello, uno empieza a evaluar constantemente si es que razona como siempre lo ha hecho, si siente de la forma ‘’correcta’’ o si se está comportando de forma extravagante. Aunque al someterse a una autoevaluación constante, uno quiere obtener mayor tranquilidad y control de la situación, termina sucediendo lo opuesto, más dudas surgen y se convierte en un ciclo de nunca acabar.
Síntomas comunes cuando aparece el miedo a volverse loco
Ansiedad intensa y ataques de pánico
Cuando la ansiedad es muy intensa y cuando uno tiene ataques de pánico, aparecen manifestaciones corporales como sensación de ahogo, palpitaciones, temblores, mareos o sensación de perder el control. Todo ello, genera un miedo muy intenso, que lleva a considerar éstas manifestaciones fisiológicas como un peligro y como una prueba de que uno está perdiendo la razón; sin embargo, éstos síntomas suelen indicar que el sistema nervioso está muy activado y que necesita regularse.
Confusión mental y dificultad para concentrarse
Cuando la ansiedad es muy intensa, nuestro foco atencional está en nuestros pensamientos temidos, situaciones que podrían suceder, preocupaciones y sensaciones físicas. Como estamos tan pendientes de éstos estímulos internos y externos, se puede comenzar a dificultar concentrarse, retener o recordar información, enfocarse en las actividades del día a día; por lo cual, puede haber una sensación de estar desconectado de la realidad o confusión mental.
¿La ansiedad puede hacer que sienta que estoy perdiendo el control?
Sí. Cuando uno siente ansiedad intensa puede tener una sensación de que perderá el control de su mente y de sus acciones y que terminará haciendo algo muy malo o algo que no quiere hacer. No obstante, tener esa sensación no necesariamente refleja que vaya a suceder lo que realmente lo que tememos. Uno puede experimentar esa sensación incómoda durante mucho tiempo sin llegar a hacer lo que la mente le dice que hará.
Si estas sensaciones se han vuelto frecuentes o te cuesta dejar de comprobar una y otra vez si “todo está bien”, puede ser útil conversar con un profesional. En Cognittiva, una evaluación psicológica permite entender qué está ocurriendo con mayor claridad y definir un camino de acompañamiento adecuado para tu caso.
Despersonalización y desrealización: cuando la realidad parece extraña
Uno de los síntomas que más puede asustarnos, es sentir que no estamos conectados a nosotros mismos o al entorno que nos rodea. Esto se vincula a los estados de despersonalización y desrealización, respectivamente. A continuación conoceremos con mayor detalle de qué trata cada uno de éstos fenómenos.
¿Qué es la despersonalización?
La despersonalización es cuando uno se siente desconectado de uno mismo, como si pudiera observarse a sí mismo como si fuera una tercera persona, no se siente totalmente conectado a su cuerpo, a su mente o a sus emociones. Incluso, puede sentirse raro incluso en su propio cuerpo. A pesar de que ésta experiencia puede generar extrañeza, uno suele ser consciente de que es un estado y no una pérdida de uno mismo.
¿Qué es la desrealización?
La desrealización consiste en la sensación de desconexión con el entorno. Se percibe todo lo que está a nuestro alrededor como algo irreal o extraño, distinto con lo que uno suele estar familiarizado. En ciertas ocasiones, uno puede sentir que está soñando. Pese a sentir todo esto, uno tiene conciencia de que es una sensación y que el entorno sigue siendo real.
¿La despersonalización significa que me estoy volviendo loco?
No. Pese a que la despersonalización puede generar una sensación muy rara y preocupante, es un estado que se vincula a niveles altos de ansiedad, situaciones de estrés prolongadas o ataques de pánico. Estar en este estado, no indica que uno esté perdiendo la razón ni que vaya a desarrollar psicosis o algún trastorno mental grave.Cuando uno se preocupa por éstas sensaciones, es porque es consciente de ellas y eso es lo que la distingue de una pérdida real del contacto con uno mismo.
Pensamientos obsesivos típicos del TOC sobre la locura
Cuando uno tiene TOC, el enfoque principal es resolver la duda o la incertidumbre, por lo cual, uno trata de obtener una certeza total de las cosas, que resulta imposible de lograr.
¿Y si estoy desarrollando psicosis?
Esta es una de las dudas más comunes en el TOC, que lleva a que uno evalúe constantemente qué tipo de pensamientos, conductas, sensaciones corporales o emociones tiene, para ver si éstos son los ‘’adecuados’’ o los que siempre ha tenido. Uno lo suele hacer para determinar si es que no está perdiendo la razón. Además, uno puede investigar durante muchas horas los síntomas de ‘’trastornos mentales graves’’ o psicosis para comparar sus experiencias o sensaciones con las características de distintos trastornos mentales. No obstante, mientras uno revisa más información y se autoevalúa bastante constantemente; más atención le da a ese miedo; y los pensamientos sobre la posibilidad de desarrollar psicosis pueden comenzar a intensificarse y volverse más catastróficos.
¿Y si pierdo el control y hago algo extraño?
Este tipo de obsesión suele presentarse con frecuencia en el TOC, en donde uno imagina escenarios catastróficos en donde pierde el control total de su mente y de su cuerpo, ya sea perdiendo la razón, actuando de forma rara o impulsiva, etc. Todos éstos escenarios futuros que uno imagina, hacen que la ansiedad se intensifique porque uno teme actuar en contra de sus valores.
El círculo de la ansiedad: por qué intentar comprobar tu mente empeora el miedo
Cuando uno comienza a preocuparse por la posibilidad de perder la razón, trata de comprobar su mente para resolver la duda de inmediato. Las estrategias más frecuentes que se suelen usar suelen ser el analizar constantemente lo que uno piensa, compararse con personas que supuestamente no están perdiendo la razón o que no tienen éste tipo de preocupaciones, buscar información en internet sobre los síntomas de perder la razón, preguntar continuamente a otras personas si es que ven que uno ‘’está bien’’ o si es que uno ‘’se está volviendo loco’’, etc. Aunque esto pueda generar alivio, éste es temporal y hace que se mantenga la idea de que tener dudas es peligroso y que dicha duda debe resolverse a la brevedad, lo que mantiene el problema.
¿Pensar mucho sobre mi mente puede aumentar la ansiedad?
Sí.Cuando uno evalúa cada acción, pensamiento, emoción o sensación, termina interpretando experiencias o sensaciones normales o cotidianas como señales de peligro. Esto hace que la ansiedad se incremente y que se generen más dudas sobre la posibilidad de estar perdiendo la razón.
Tratamientos que realmente ayudan
Hay varios tratamientos basados en evidencia científica que ayudan a lidiar con éste tipo de TOC, que se mencionan a continuación:
Terapia cognitivo conductual
La Terapia Cognitivo Conductual (TCC) es una de las intervenciones psicoterapéuticas más efectivas en el tratamiento de la ansiedad y el TOC, que ayuda a que uno pueda entender la relación de nuestros pensamientos, emociones y conductas; y cómo éstos hacen que se mantenga la ansiedad o el TOC. Uno aprende a reconocer interpretaciones equivocadas y desarrolla maneras más realistas y flexibles de pensar, identifica y disminuye conductas disfuncionales, que generan alivio temporal pero mantienen la ansiedad a largo plazo. De esa forma,uno aprende a responder a la incertidumbre de manera más saludable y los temores obsesivos reducen su impacto.
Exposición con prevención de respuesta (ERP)
La Exposición con Prevención de Respuesta (ERP) es una de las intervenciones más efectivas en el tratamiento para el TOC, que consiste en que uno aprenda a tolerar la presencia de las dudas, pensamientos intrusivos y ansiedad relacionados con la posibilidad de ‘’volverse loco’’, sin emplear comportamientos enfocados en obtener certeza o tranquilidad momentánea (que son las conductas de seguridad y evitación), que a largo plazo producen más ansiedad. A medida que se practica este tipo de intervención,uno descubre que puede manejar la incertidumbre y que no necesita resolver instantáneamente las dudas que tiene.
¿Se puede superar el miedo a volverse loco?
Sí. Muchas personas experimentan una mejoría considerable cuando dejan de responder a cada pensamiento que tienen, dejan de tratar de resolver cada duda que tienen y aprenden a tolerar la ansiedad sin tratar de controlarla constantemente. El objetivo no es eliminar todas las dudas, sino es aprender a convivir con ellas sin reaccionar como si fueran una amenaza, entendiendo que son parte de la experiencia humana y que no siempre requieren una resolución inmediata.
¿Qué puedes empezar a hacer hoy para romper el ciclo de la ansiedad?
Algunas estrategias útiles que ayudan son informarse de qué trata la ansiedad, el TOC, reconocer que los pensamientos intrusivos pueden ser engañosos y puede que no estén reflejando la realidad tal como es y que no necesariamente necesitan una respuesta o resolución inmediata. Asimismo, es importante disminuir acciones concretas que hacemos que solo generan alivio temporal pero que a largo plazo mantienen el problema; como las revisiones mentales, la búsqueda excesiva de información o la necesidad constante de reafirmación o respuestas por parte de otros, etc. Todo esto, ayuda a comprender que en la vida hay cierto grado de incertidumbre y que no todo puede ser controlado. También, puede ayudar la práctica de técnicas de regulación emocional (como la respiración profunda, técnicas de anclaje, relajación muscular progresiva) y participar en actividades que uno disfrute y que sean importantes, incluso cuando la ansiedad esté presente. Cuando éstas preocupaciones se vuelven muy intensas, constantes y empiezan a afectarnos a nivel familiar, laboral, social o académico; es necesario buscar la ayuda de un profesional de la salud mental para poder tener un mejor manejo de los síntomas de ansiedad y una mejor calidad de vida.
¿Cuándo buscar ayuda profesional?
Es recomendable buscar ayuda de un profesional de salud mental cuando la ansiedad está siendo muy constante e intensa y está presente una gran parte del día, se evitan situaciones (a las que antes se asistía) por temor a perder el control, se realizan rituales físicos o mentales de forma constante (como revisar si es que no ha perdido el control, buscar información en internet relacionada a sus preocupaciones o síntomas, repetir frases, analizar sus pensamientos), sus preocupaciones sobre la posibilidad de perder el control impiden que realice su trabajo de forma óptima, afectan sus vínculos con otros o le impiden estudiar adecuadamente.
Conclusión: lo que realmente está pasando en tu mente
El miedo a perder la razón puede ser tan intenso que puede sentirse muy real, pero sentir miedo no indica que lo que tanto tememos que pase vaya a suceder. La ansiedad hace que uno esté muy hipervigilante y examine constantemente cada pensamiento, acción, sensación corporal o emoción, por lo que sensaciones extrañas o no comunes, suelen ser interpretadas como algo terrible que está pasando o que va a pasar, sobre todo cuando existe el miedo a perder el control. Los pensamientos intrusivos, la despersonalización y la desrealización suelen ser manifestaciones de la ansiedad y del TOC, no indican que hay un trastorno mental grave o psicosis. Uno de los tratamientos más efectivos, es la terapia cognitivo conductual y la exposición y prevención de respuesta, la cual no busca eliminar todas las dudas o sensaciones incómodas, sino en aprender a tolerarlas y a responder a ellas de forma más saludable para así reducir la ansiedad y tener una mejor calidad de vida.

No tienes que resolver estas dudas solo ni vivir pendiente de cada pensamiento o sensación. Un proceso terapéutico puede ayudarte a comprender la ansiedad, reducir las conductas de comprobación y recuperar una relación más tranquila con tu mente, paso a paso y con orientación profesional.
Fuentes
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Autora
Ps. Daniela Patricia Vinatea Sifuentes
Licenciada en Psicología Clínica con experiencia en terapia para el trastorno obsesivo compulsivo y ansiedad.
